Es poco lo que puedo sacar, creo que todo está claro. Pararme frente a este espejo no me deja más que un maldito sabor amargo. Al fin y al cabo el espejo nunca miente, siempre muestra mi realidad, siempre me deja ver hasta donde he llegado.
Puedo mostrar mil rostros a diario, puedo seducir la mente más compleja que se atraviese en mi camino. Eso me ha servido para tener esas absurdas pero útiles cosas vacías que me rodean. Sé que en algún momento me enfrentaré a un gran desafío, sé que pronto no tendré más caras que mostrar ante la gente, sé que mi verdadero rostro quedará expuesto ante alguien que sin vacilar descubra mi plan macabro y utilice sus artificios sencillos para derribar lo que yo he construido. Mientras tenga este espejo frente a mí recordaré cada momento lo que el ser humano es capaz de hacer por conseguir lo que quiere, a costa de lo que sea y pasando encima de quien sea. Sé que no es lo adecuado, pero: ¿qué puedo hacer a estas alturas? Ya este espejo no puede darme otra cara, no me aliviará este dolor que oculto bajo una fachada totalmente construida a base de frustraciones y pesadillas.
Es hora de salir, apagaré esta luz, así no tengo que ver más este rostro que solo yo conozco, sigo usando mi máscara. Bienvenidos al show, nunca antes visto, donde todos usamos una máscara y las luces altas no dejan ver nuestros rostros pintados!
Puedo mostrar mil rostros a diario, puedo seducir la mente más compleja que se atraviese en mi camino. Eso me ha servido para tener esas absurdas pero útiles cosas vacías que me rodean. Sé que en algún momento me enfrentaré a un gran desafío, sé que pronto no tendré más caras que mostrar ante la gente, sé que mi verdadero rostro quedará expuesto ante alguien que sin vacilar descubra mi plan macabro y utilice sus artificios sencillos para derribar lo que yo he construido. Mientras tenga este espejo frente a mí recordaré cada momento lo que el ser humano es capaz de hacer por conseguir lo que quiere, a costa de lo que sea y pasando encima de quien sea. Sé que no es lo adecuado, pero: ¿qué puedo hacer a estas alturas? Ya este espejo no puede darme otra cara, no me aliviará este dolor que oculto bajo una fachada totalmente construida a base de frustraciones y pesadillas.
Es hora de salir, apagaré esta luz, así no tengo que ver más este rostro que solo yo conozco, sigo usando mi máscara. Bienvenidos al show, nunca antes visto, donde todos usamos una máscara y las luces altas no dejan ver nuestros rostros pintados!