martes, 22 de febrero de 2011

Nunca

Nunca te arrepientas de lo que hiciste, nunca sientas desasosiego por querer borrar tu pasado, nunca desestimes la posibilidad de crecimiento que te ha brindado la experiencia. Nunca maldigas aquel momento que viviste, porque si ahora es amargo, en su momento fue dulce. No te arrepientas de lo que has vivido ni de las huellas que has dejado pues todo en la vida es un aprendizaje y de las cosas malas también se aprende.

No desees retroceder el tiempo para cambiar las cosas porque todo tiene una razón de ser y estás aquí y ahora gracias a lo que en tu vida ha pasado. Agradécele al destino todas y cada una de las pruebas que te ha puesto en el camino, porque de ellas has tomado el coraje para ser cada día más fuerte. Porque del sendero transitado has herido tus hermosos pies con espinas en el camino, pero también los has bañado del más cálido y placentero de los néctares.

Por último, nunca subestimes a quien está a tu alrededor, porque de alguna u otra forma tendrás algo que aprender de quien te rodea, cosecharás esperanza en unos y vida en otros. Sabrás al final de tu vida que lo que dejaste en los demás fue sencillamente tu esencia, comprenderás que ayudaste a quien lo necesitaba y lograste al menos sacar una sonrisa a quien los miedos y emociones por poco mataron.