El Relajado: Burbuja alejada de la palestra venezolana
El relajado es aquel venezolano que no está pendiente de lo que sucede a su alrededor, específicamente no le da importancia a los tiempos revueltos que vive su Venezuela.
Es una persona que vive su vida de la forma más “normal” posible y no permite que nada ni nadie le “enturbie” su entorno. Por lo general viven en una especie de burbuja de mundo donde son muy celosos a la hora de permitir que alguien intente penetrar dicho espacio personal. En otras palabras, son poco dispuestos a dejar que circunstancias concretas le hagan cambiar de parecer o de humor.
El relajado también se le conoce como el “antiparabólico”, palabra que está ausente en el diccionario de la Real Academia Española pero que en Venezuela ha pasado a formar parte de ese diccionario de términos criollos con los que solemos referirnos a personas, objetos, situaciones, etc.
El venezolano “relajado” distrae su ocupada mente con temas y asuntos que no tengan nada que ver con los problemas que la mayoría de habitantes de un país altamente polarizado tiene en mente. Es decir, al relajado no le interesa si el presidente dijo o hizo tal cosa, no le interesa lo que tenga que decir la oposición y tampoco le importa la coyuntura política que vive el país.
Puede que en algún momento haya tenido una posición particular dentro del mundo político venezolano pero la misma incertidumbre que a diario se vive en el país hizo que se detractara de cualquier postura ideológica y por el contrario se dedique a vivir su vida. A veces puede usar el lema “Si no trabajo no como” haciendo alusión a que inmiscuirse demasiado dentro del panorama político-social del país lo retracta de cosas que realmente le interesan como lo es buscar un trabajo que le permita vivir dignamente.
Este personaje respeta los puntos de vista de las demás personas acerca de temas tan complejos y diversos como la política, religión, homosexualidad, entre otros. Si bien es cierto que tiene su opinión acerca de estos asuntos, prefiere ahorrarse comentarios al respecto para no caer en diatribas con otras personas y perturbar su atmósfera de desarraigo social. Sin embargo se puede sentar a hablar tranquilamente sobre estos temas pero busca que las demás personas sean de mente abierta y que acepten todas las posturas posibles, pues los extremismos le molestan.
El relajado no es un “comeflor” que anda por la vida predicando paz y amor, tampoco es el “asocial” que no tiene amigos ni se relaciona con gente de ninguna manera. Es simplemente aquel que ocupa su mente y sus ratos libres en escuchar una buena música, ver la película alabada por la crítica, leer un buen libro que le dé una cultura progresista que vaya más allá del bodrio de ideas y opiniones políticas que lo tienen obstinado.
El relajado es aquel ciudadano común y corriente que ha vivido en los tiempos alterados y caóticos que vive la sociedad venezolana actualmente. Ha visto los rostros que protagonizan el espacio mediático, ha oído sus opiniones, ha alabado lo que dicen, criticado lo que afirman. Pero al final de cuentas pasa la página y sigue con su vida.
El relajado en el fondo, desea que las cosas en su país mejoren, la forma de ayudar a que eso suceda es cooperando con aquellos que piensen como él o ella. Este personaje es incluso a veces ejemplo para aquellos que viven estresados por el día a día y que ven las cosas desde una perspectiva agobiante y caótica.
2 comentarios:
me gusta el tema y la percepción con respecto al ciudadano venezolano, creo q el venezolano solo desea olvidar todos los problemas políticos q mantienen al país en el ojo del huracán y renazca una venezuela como la soñada por todos los nosotros.
Yo hubiese querido ser una de esas personas relajadas!!! Pero no pude!
MCRP
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